Cómo iniciar a los niños en el esquí


Seguro que os habéis fijado que las estaciones de esquí cada vez están más llenas de niños aprendiendo e iniciándose en un deporte que, aunque a priori pueda parecer más apto para adultos, no es así y os vamos a contar por qué. Esquiar con niños… ¡es posible! Hoy os decimos cómo iniciar a los más pequeños en este deporte tan divertido que se puede disfrutar en familia.

Los niños que se inician en el esquí casi siempre lo hacen de una forma didáctica y como diversión, y así deben tomárselo también los padres claro. No hay una edad concreta para que un niño se inicie en el esquí, depende de cada niño y de su desarrollo físico y ganas de aprender a esquiar. Hay niños que con cuatro años ya son capaces de bajar por las pistas a su ritmo pero con técnica y control y hay otros que pueden necesitar más tiempo para hacerlo.

Os vamos a dejar algunos consejos si queréis que vuestros hijos/as se inicien en este deporte de una forma segura y divertida.

No le obligues a esquiar

Lo que está claro es que un niño debe empezar a esquiar cuando esté preparado físicamente y le apetezca disfrutar de este deporte, no os recomendamos obligar a un niño a subir a la nieve si no quiere porque, seguramente, si no disfruta de la experiencia no querrá volver a repetirla… Debes motivarle siempre pero nunca obligarle porque como todos los deportes en la infancia tiene que ser un juego, no una imposición.

Intenta aprovechar los mejores días para esquiar

Si quieres que empiece con buen pie intenta aprovechar los mejores días para hacerlo y evitar subir a la montaña cuando haya ventisca o llueva. Esas condiciones desfavorables desmotivan casi siempre a los peques y hacen que no lo vean divertido.

Equípalos con material técnico adecuado

No te olvides de nada, recuerda que son niños y que las condiciones meteorológicas aún les afectan más que a los adultos. Si pasan frío o se mojan, no querrán repetir la experiencia ¡eso seguro! Abrígales con la ropa adecuada especialmente diseñada para la montaña que no deje traspasar ni el frío ni el agua, ropa interior térmica que les mantenga calientes, guantes y, sobre todo, casco. Fundamental para ellos también proteger sus pequeñas cabecitas de un posible golpe. Y no te olvides de las gafas (mejor las de ventisca porque les protegen aún más y son más estables, no se mueven) y de la protección solar especial para alta montaña, allí el sol es especialmente fuerte.

Contrata monitores especializados

No intentes enseñarle tú mismo si no te ves capaz, ten en cuenta que los niños aprenden lo bueno y también lo malo y es mejor que comiencen con monitores especializados que les ayuden a aprender lo básico de este deporte de forma segura y divertida para que luego puedan ir perfeccionando la técnica. Esquiar no es sólo tirarse montaña abajo, es necesario que aprendan las nociones principales que les mantendrán seguros siempre en las pistas. Por eso, ponte en contacto siempre con la escuela de esquí/club de esquí de la estación donde vayas y contrata con los técnicos deportivos las clases para los más pequeños, ellos saben cómo hacer que los niños aprendan jugando.

Empieza por el esquí

Una de las dudas de algunos padres es si empezar por el esquí o por el snow. Si el niño aún es pequeño, empieza por el esquí. Las tablas de esquí son más fáciles de manejar par ellos que la tabla de snow. Por la posición de los pies y el deslizamiento de frente, como al caminar, es más sencillo que aprendan utilizando los esquís. Después, cuando vaya creciendo, si quiere probar con la tabla de snow, adelante, seguro que le resulta mucho más sencillo porque ya domina el descenso, el equilibrio y la técnica de este deporte.

Si queréis probar y ver si vuestros hijos/as disfrutan con el esquí tanto como vosotros, en Cuetu d’Arbas Club organizamos cursillos especializados infantiles los fines de semana desde enero a marzo en la Estación de Esquí de Leitariegos. Si quieres informarte de fechas y precios para apuntar a tus hijos a estos cursillos, sólo tienes que hacérnoslo saber.

Son plazas limitadas así que ¡no tardes!