La importancia del profesor de esquí


ImagenComo en todo proceso de aprendizaje y de formación continua, la figura del profesor resulta mucho más importante de lo que en principio puede creer un esquiador. Da igual que sea un debutante, de los ya iniciados o de los experimentados, la aportación del profesor siempre va más allá de dar unas simples lecciones, aportando una serie de valores deportivos adquiridos a través de la experiencia y de los años dedicados a la docencia.

La enseñanza del esquí siempre ha estado fuertemente vinculada al proceso de iniciación. Muchas veces, el debutante se pone en manos de una amigo con más experiencia que con toda la buena intención del mundo, intenta ayudarnos a progresar en un ambiente totalmente nuevo, en un medio desconocido (la nieve) y sobre un material bien diferente (los esquís). Pero las buenas intenciones no siempre tienen el resultado deseado de manera que los primeros pasos los tiene que marcar un profesional de la enseñanza. Lo que puede parecer un gasto (las clases de esquí), es una inversión de futuro. Los buenos hábitos que se aprenden de la mano de un profesional de la enseñanza son para siempre. Y es que la buena voluntad de familiares y amigos a veces desemboca en frustraciones y desencantos. Es necesario tener un poco de paciencia y los amigos buscan un resultado inmediato. Hoy en día, por muchos factores como la buena preparación de las pistas, el material, instalaciones y óptimo personal, se necesita muy poco tiempo para empezar a disfrutar del deporte blanco de la mano de un profesional de la enseñanza.

En el esquí, como en muchas facetas de la vida, la formación es continua y más en los esquiadores ya iniciados. Resulta fundamental recordar lo sabido y practicarlo. De la misma manera, conforme sube el nivel deberemos adaptarnos al terreno y al entorno, adquirir nuevas técnicas que nos permitan mejorar y poder bajar con seguridad y disfrutar de pistas de mayor dificultad. La figura de un profesor es esencial para recuperar la confianza y superar las malas experiencias. Incluso los esquiadores experimentados necesitan refrescar sus conocimientos y habilidades, aunque por un motivo u otro son pocos los que aceptan esta realidad y dan el paso de ponerse en manos de un profesor para seguir avanzando. Porque por mucho que se sepa siempre hay técnicas y tácticas nuevas que aplicar, que los profesores aprenden en los cursos de formación que realizan fuera de la temporada. Practicar en diferentes situaciones y aumentar la dificultad son nuevas vías de aprendizaje, que nos ayudarán a buscar nuevas sensaciones y aumentar el disfrute de este maravilloso deporte.